L: ¿Es verdad o no que en un momento se dijo que nadie que trabajara en una ONG podría venir al VII Encuentro? M: Yo creo que es más complejo que eso. Nosotras pretendemos dejar de contarnos el cuento de que estamos todas en la misma porque no es cierto. Esta discusión que se ha dado en el Movimiento se ha llevado a algunos extremos, por ejemplo, cuando hicimos el Encuentro Nacional acá. Según las Ong's nosotras planteamos un encuentro sectario porque no queríamos que las redes funcionaran como redes dentro del encuentro, y que el encuentro fuera un encuentro muy definido hacia discusiones políticas feministas, con evaluaciones, (evaluaciones del proceso de Beijing en ese momento) que no aceptáramos tan fácilmente los avances de la mujer porque venían más bien del mundo académico como evaluación, más que evaluaciones políticas de cambio social. Las feministas más institucionalizadas, cuando estábamos en este proceso de organización, pidieron una entrevista... habíamos tenido unas reuniones, ¡reuniones que fueron bien divertidas! porque dijeron que nosotras teníamos desarrolladas propuestas políticas pero ellas no, que les faltaba escribirlas nomás, que ese era el problema. Cuando llegó el Encuentro Nacional estas mujeres decidieron no ir, varias reuniones diciendo que no, que las íbamos insultar que se iban a exponer. Estaba muy atravesado también por el problema de La Morada que en ese momento estaba muy ardiente la cosa, y no fueron. Y fueron como 150 mujeres de todo Chile. La evaluación de ese encuentro me pareció muy buena nofue de especialistas sino de diferentes posiciones, diferentes estrategias de¡ feminismo. Pero desgraciadamente, como se restaron este feminismo más académico, institucional, profesionalizado, instalado... L: ¿Y lobbysta? M: Sí. Y pasó una cosa muy potente que fue que en la Radio Tierra se había formado un sindicato, la gente que estaba dirigiendo La Morada echó a las quince que estaban en el sindicato. Y aparecieron en el encuentro pidiendo solidaridad para estas mujeres, hubo ese incidente en el medio. La idea de hacer el VII Encuentro es que no sea una feria de variedades y especialidades, y centrarnos en una discusión sobre las grandes estrategias políticas de¡ Movimiento Feminista. Este desprecio que hay de la mujer: la mujer y el trabajo, la mujer y la sexualidad, nosotras no queremos más. Entonces, planteamos que el encuentro este no va a estar atravesado por eso, que los intereses de las redes que hagan lo que quieran pero no en este marco, en este encuentro las discusiones van a ser políticas. No quiere decir que no vaya una señora de salud, pero si sus intereses son mantener su red de salud bien financiada aprovechar un encuentro donde llegan todas para narrar su cuestión, nosotras no lo bancamos, no queremos ser serviciales a un sistema que está mucho más enredado con intereses que con las grandes políticas del Movimiento Feminista. Eso en Chile, que es la sede de varias redes, no le gustó nada a nadie. L: Entonces, uds. no quieren que vengan las ONS's como ONG'S, ni las redes pero otra cosa es decir: «nadie que trabaja en una ONG puede ir al encuentro». Es bueno aclararlo, porque sino en ese encuentro no se va a encontrar nadie. M: Yo creo que los intereses creados son tan grandes; que el Movimiento Feminista está atravesado por intereses económicos y de poder tan grandes, que no me extraña una carta como la que estaba dando vuelta, son puros intereses económicos. Ellas no quieren discutir, dicen que discutir es retrasar, es el discurso de las redes. Es un escándalo lo que estamos viviendo con el asunto de las redes. Yo creo que es muy distinto recurrir al poder judicial, que yo no lo armé, que es patriarcal que participar en cosas que se han armado a nombre de la mujer y a nombre del feminismo y que son más corruptas o tan corrupto como lo otro. L: ¿Por qué decís «corrupción» M: Porque es un aprovechamiento del Movimiento de Mujeres sin ninguna democracia ¿quién dirige la red de salud, quién define la política de salud, quién define las negociaciones que vamos a hacer con la OMS? ¿Quiénes son? ¿Quien define la política de las mujeres con respecto al Primer Mundo? ¿Es democrático, lo hacen a titulo personal? ¿Lo hacen dentro de qué? L: ¿Tu exigencia es que expliciten a título de quién lo hacen? M: Es la mínima honestidad. Pero no quieren explicitarlo porque les conviene hablar a nombre del Movimiento porque así les dan plata. Todo es poder, y todavía el sistema de lobby que instalaron, y vamos a legitimarlo a Beijing todo ese sistema. L: No mezclemos más porque con lo de Beijing nos vamos a armar lío de nuevo. Con respecto al encuentro ¿piensan que va a haber cupos o no va haber cupos? ¿Se van a apoyar en las comisiones organizadoras anteriores, como se ha hecho hasta ahora? M: No mucho, no sé. Lo que pasa es que no tenemos un peso, y hasta ahora no hemos hecho contacto, y no creo que nos den un peso, mandamos el proyecto a ochenta y tantas agencias, en este momento hay dos cartas -una de diez mil dólares y otra de seis-. L: A lo mejor influyó en eso el que las agencias creyeran que este encuentro iba a ser muy cerrado. M: Pero ¿quién usa ese comidillo, para qué y en qué sentido? ¿cómo se maneja el mundo del dinero, a quién le dan plata? A las que están con el sistema; a las que estamos sin el sistema, el mismo sistema, las mismas mujeres se encargan de que no tengamos recursos. Es lo mismo que echarme a mí de La Morada. Dices que estoy mezclando todo, y sí que se mezcla todo, y es mucho más importante que las gallas vayan a todas las cumbres que organiza Naciones Unidas, se gasten millones y que no nos den 200 mil dólares para armar un encuentro. Porque el encuentro por primera vez hemos definido hacerlo desde la autonomía de verdad, no de mentira. Quien sabe fracasemos porque no vamos a tener un peso, pero vamos a ser nosotras las que fracasamos, conquista grande para el sistema y para las oficiales. Y ahí quiero que tomen la responsabilidad política todas las feministas, las feministas que tanto se movieron para ir a Beijing no se están moviendo para que se arme la cuestión aquí, todos los faxes que pagan y todas la cooperación internacional para mandar una carta asquerosa, mandada por las ONG'S, que tienen el poder. Y nosotras que andamos en la calle que no tenemos los faxes... Después dicen: hay pobres en el mundo. Entonces, ¿también estoy confundiendo las cosas? Yo creo que el problema es muy grave, el problema ahora del encuentro es un problema de poder, de dinero, ¿y no es lo que nosotras decimos que esta gente se pone al servicio de esto? Más claro echarle agua. L: ¿No crees que con esta convocatoria más abierta puede haber apoyo? M: ¿De dónde, de las agencias? No creo. L: Incluso de las agencias. M: Ojalá, pero no creo. Las agencias le preguntan al gobierno alemán que le pregunta al gobierno chileno qué quiere decir que quieres un Encuentro Feminista Autónomo, y ellas van a decir que no, que quieren un Encuentro donde vaya la mujer de Frei y las SERNAM a inaugurarlo. Y sin esa condición no te mandan plata, eso es lo que han conseguido con las políticas de los lobby, no jodan, en qué mundo estamos, no usan la cabeza. ¿O te crees que esta política de lobby es inocente? L: Parece un poco excesivo. ¿Crees que algunas de las feministas que firmaron la carta estarían de acuerdo en hacer una cosa así? M: ¿El ocho de marzo qué hicieron? Se fueron con la mujer de Frei a inaugurar no sé qué huevada, armaron otra cuestión. L: Las del SERNAM o todas? M: Todas con las del SERNAM. ¿Crees que yo soy una galla tan jodida que no merezco ni siquiera un espacio en la radio? La Fempress nunca me ha publicado nada, y a mí me ha publicado la Universidad de Berlín. La carta que escribieron estas huevonas ¿ves que consecuencias tiene y a qué intereses está respondiendo? Yo creo que las gallas que firmaron esa carta tienen que responder sin que te cuenten un cuento, y tienes que analizar su discurso para descubrir por dónde está la cosa, sus intereses. Es bien divertido porque ellas dicen que nosotras descalificamos, porque les exigimos que muestren su proyecto político, sobre qué están de acuerdo, si están de acuerdo con esta cultura neoliberal, en qué están de acuerdo y en qué no. ¿Dónde está su planteo político, filosófico, desde lo que quieren? Porque si están con el sistema que estén con el sistema pero no me cuenten cuentos; eso es antiético. Que haya dieciocho mil pleitos feministas no me importa, pero siempre que me dejen existir, y que no me silencien. Tengo razón con la prensa feminista que pide plata a nombre de todas las mujeres, tengo derecho a hacer una evaluación de Fempress después de diez años de existencia, a hacer una evaluación de lo que significó Beijing. L: Tenés derecho, lo que pasa es que vos descalificás permanentemente lo que hacen las otras. M: Si yo encuentro que las redes son un sistema antidemocrático por esencia, ¿quieren que no lo diga porque eso es agresivo? ¿Qué agresividad más grande que aquella que me cuenta un cuento sobre sus cosas? Qué cosa más agresiva que esa gente que constantemente te está marcando? Esas mujeres que van a las reuniones y. joden, y joden, hasta que un día les decís: <¿hasta cuándo?>, Y entonces te contestan ,Oh, qué agresiva, yo nunca te he agredido». ¿Entendés? Sobre Beijing el único juicio que hago es contra que se levanten como el paladín de la democracia cuando su planteo no es democrático, que no me digan que están hablando de todas la mujeres porque llevaron a 300 a una jornada y les pusieron unos papelógrafos adelante, todo manipulado espantoso. L: Son más que las 150 que decís que fueron al encuentro el año pasado. Pero si te regís sólo por lo que vos pensás, repito, vos pensás que pasa en Chile, no vale. También tenés otros procesos en otros países y regiones que fué bastante mejor. Entonces, no podés generalizar y decir: todo esto fue una porquería. M: Que no te cuenten un cuento de que porque están en la academia de humanismo cristiano no pueden hablar mucho. Nadie se ha puesto a pensar, pero lo saben, no es por inocencia, que la redes están para implementar las políticas que a ellos les interesan, no las que nos interesan a nosotras. Además, que no son espacios de grandes reflexiones: esa especificidad hace perder las grandes perspectivas políticas globales. Yo en ese sentido hago una exigencia al Movimiento Feminista, que es lo mínimo, no le puedo pedir que estemos en la otra lógica porque hay que construirla a la otra lógica. Al proponer el cambio de lógica estás en otra, esa es la diferencia con las propuestas ideológicas del patriarcado. Yo pretendo que en el Movimiento Feminista haya un mínimo ético. Si estoy haciendo políticas de salud para las mujeres, dime dónde lo estás haciendo. En un sistema de redes para sostener una política que a nadie enseña a pensar.. le da conciencia de género - que es distinto-, con conciencia de género no significa que pueda ser un ser autónomo, independiente y completo en sí mismo. No podemos hacernos las inocentes y decir que las que escribimos esa carta usamos los faxes y las cosas que tenemos entremedio para poder hacerla circular, contra unas gallas que se reúnen en las casas, que no tienen fax, ni teléfono. L: No debe haber circulado mucho la carta porque de la gente que conozco nadie la había recibido. M: Se la mandaron a todo el mundo. L: ¿Acá, en Chile? M: No, en Latinoamérica. L: La semana pasada estuve en un seminario regional y nadie la había recibido. M: Además, la mandaron a agencias europeas. Si después no resulta la cosa, es la Margarita, la Eda Gaviola, el Movimiento Feminista Autónomo las que no pudieron hacerlo. L: ¿Va a haber cuotas o cupos para cada país? M: Vamos a poner cupo, pero la gente no se inscribe con tiempo. Hemos tratado de que en cada país haya alguien que agite un poco. Me apena toda esta cosa, soy una persona que tiene una historia ¿cómo pueden decir que voy a hacer una cosa sectaria? ¿Todas las feministas han aceptado, -o gran parte de ellas- que iba a ser un encuentro sectario, cuando estamos la Eda Gaviola, yo, que tenemos una historia? Y todo se borra. Mañana aparecemos pinochetistas. No. Es demasiado. La experiencia de las mujeres debe potenciar la autonomía y la creatividad y la madre está construida en el sistema para no dejarte desarrollar eso. Eso es una traición de género y aunque tenga buena madre... L: ¿Te sentiste traicionada muchas veces ? M: Muchas. L: Pero has concitado muchos amores también... M: Porque hay una cosa muy clara, las mujeres no aceptan que una mujer tenga ideas. Hay una cosa bien curiosa, cuando eres muy independiente, autónoma y creativa, hay una cuestión... eso pasa a ser un pecado. Yo hago talleres, la gente me ama por los talleres porque realmente los talleres son muy potencializadores, ese es el discurso pero sé que llega un momento que eso va a ser una pataleta contra la Margarita Pisano. Entonces lo espero, ¿cuándo llegará? Esta ha hecho talleres conmigo, ha hecho política, ¿cuándo viene la pataleta? Y haga lo que yo haga viene la pataleta. L: No sólo vos «pensás», mucha gente piensa y no termina peleada con todo el mundo. M: Se remueven muchas cosas, incoherencias con la vida, entonces, aparece todo un proceso de descalificación de mi profesión. Trabajo mucho con la pasión, para mí es una pasión, para mi es una pasión esta cuestión me paso pensando, y estudio, y leo. Estoy hablando de la estructura del sistema, del sistema completo, llega un momento que una feminista no quiere tener que revolver su gallinero con sus hijos, la mamá, el papá, el partido, quiere que la Margarita no exista porque la jode, la cuestiona. Entonces, empieza a descalificar. Para muchas mujeres el feminismo ha significado un permiso un permiso para tener sexo, para tener cuerpo, todo lo demás les molesta. Estudiar, porque de repente te das cuenta que tenés que tener una teoría, que tenés que armar y empezar a ser coherente en tu vida, el problema de la lógica, el mundo crítico tiene que empezar... Yo creo que el sindrome de princesa el que son todas buenas, y siempre la otra es la mala... Lo mismo que las gallas de esa carta, se ponen en la situación de que ellas son las buenas. Lucy
Garrido
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