En un artículo que hablaba de la hipocresía sexual de la izquierda decía que en realidad es muchas veces reaccionaria porque tanto en su discurso como en su práctica tiene una visión conservadora, puritana y tradicional con respecto a la sexualidad.
O sea, en algunos casos la izquierda y la derecha se parecen demasiado. Pensemos en el veto de Tabaré Vázquez a la legalización del aborto, el apoyo a los españoles que en pleno gobierno del PP, pretenden derogarlo, o en su voluntad de incidir a favor de un referendum que va en contra del programa que los frenteamplistas nos dimos.
El proyecto de matrimonio igualitario que establece la legalidad en el enlace conyugal a personas del mismo sexo, tiene medio camino legislativo recorrido y anoche mismo pasó al Senado para su sanción; algo de lo que nadie duda en virtud de los apoyos partidarios que la iniciativa recogió ayer.