
Las organizaciones firmantes reivindicamos la aprobación de una norma que aborde integralmente las diversas manifestaciones de violencia y con ello la imperiosa necesidad de alejarnos de la respuesta legal fragmentada, heteronormativa, precaria, con redacción género neutra, contradictoria y compleja que actualmente contiene nuestro ordenamiento jurídico. Y justamente asumir que nuestro sistema normativo contiene características de aquella naturaleza, ha sido quizá, una de las mayores dificultades que hemos afrontado y por ende uno de los mayores desafíos para que el reclamo ingresara en la agenda pública.
