Categoría: Proyectos

Mujeres en el poder

“Soy atea, aunque pertenezca a un partido de derecha, por más raro que eso pueda parecer”, señaló la ministra de la Mujer en México, Rocío Gaytán, durante el seminario “El poder es cosa de mujeres”*, realizado el miércoles 9 de noviembre en Montevideo de 2011 y al que asistieron ministras, parlamentarias e integrantes de ONG de distintos países de la region. Un debate que estuvo centrado en los logros, desafíos y dificultades en alcanzar la equidad de género en la política.

Libres e iguales

Esclavo/va.: dícese de la persona que por estar bajo el dominio de otra carece de libertad. (Diccionario de la Real Academia Española)

Después de la abolición de la esclavitud, sería impensable que se compraran o vendieran personas, que se les hiciera trabajar de sol a sol, que se les prohibiera u obligara a reproducirse… Uruguay abolió la esclavitud en 1830 y todos los uruguayos somos iguales ante la ley. Nadie está bajo el dominio de nadie y la libertad y la igualdad son el fundamento estructural de la república y de su constitución democrática.

Tabaré

Como dijiste que la gente te importa más que la política, ojalá puedas hacerte tiempo para darte una vuelta a ver la torre que levantamos en el Parque Rodó. Seguro que vos también pensás que el “cambio” no dependerá de si es con préstamos del FMI o dejando de pagar la deuda, sino de convocar y convencer a la gente de que vale la pena, una vez más, tener paciencia y creer. Creer con ganas en que esta vez, se puede.

La democracia que merecemos

Durante muchos años, yo, como tantos miles de uruguayos y uruguayas, dudaba si finalmente sería posible o no que tuviéramos en el país un gobierno progresista. Esto es, un gobierno para el cambio. Un gobierno que basado en el sistema democrático, haría de la justicia social, la equidad y los derechos humanos el motor que ampliara la libertad y la igualdad de oportunidades “democratizando la democracia”.

Política, moral y aborto

Por Jorge Barreriro

La polémica por la legalización del aborto en este país parece una nave a punto de naufragar en el mar de la confusión y la manipulación. Si se sigue este rumbo a nadie debería extrañar que lo único que se escuche sean falacias y mentiras. Todavía no se ha acusado a los partidarios de legalizar el aborto de asesinos, pero tengan paciencia que la condena llegará. Si el presidente veta una ley que legaliza el aborto apelando a sus personales convicciones morales, sin siquiera aclarar en qué consisten esas convicciones, es muy difícil discutir. Así no hay argumento que aguante ni polémica que dé frutos.

Política, moral y aborto

La polémica por la legalización del aborto en este país parece una nave a punto de naufragar en el mar de la confusión y la manipulación. Si se sigue este rumbo a nadie debería extrañar que lo único que se escuche sean falacias y mentiras. Todavía no se ha acusado a los partidarios de legalizar el aborto de asesinos, pero tengan paciencia que la condena llegará. Si el presidente veta una ley que legaliza el aborto apelando a sus personales convicciones morales, sin siquiera aclarar en qué consisten esas convicciones, es muy difícil discutir. Así no hay argumento que aguante ni polémica que dé frutos.

¿Mitos fundacionales o conservadurismo autóctono?

A raíz de mi última columna (Brecha Nº 977) se han recibido cartas de lectores cuestionando la pertinencia de proponer un debate acerca de la democratización del poder, también desde una perspectiva de género. Pero como nunca dije lo que el Prof. Juan Francisco Costa dice que dije, me limito a solicitarle que si no lo “agravia” demasiado, vuelva a leer mi artículo “Ni más ni menos” (Brecha Nº…) y luego la carta del Sr. Néstor Núñez y mi respuesta. Verá que no fui yo quien planteó la disyuntiva entre “vagina o pene” ni quien usó un dato estadístico para fundamentar la importancia de un tema sobre otro. Entre otras cosas, porque no creo que el derecho de los niños y niñas a estar bien alimentados, se oponga al derecho de las mujeres a ejercer su ciudadanía. Los derechos humanos además de universales son indivisibles e interdependientes, lo que significa que deben poder ejercerse en forma simultánea. No hay jerarquías entre los derechos humanos.