{"id":133,"date":"2001-11-30T00:00:00","date_gmt":"2001-11-30T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cotidianomujer.org.uy\/www.cotidianomujer.org.uy\/wp\/?p=133"},"modified":"2001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"2001-11-30T00:00:00","slug":"retos-feministas-la-sexualidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cotidianomujer.org.uy\/www.cotidianomujer.org.uy\/wp\/2001\/11\/30\/retos-feministas-la-sexualidad\/","title":{"rendered":"Retos Feministas: la sexualidad"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><strong>Gloria Careaga P\u00e9rez<br \/>El Cl\u00f3set de Sor Juana\/PUEG<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><\/strong>Los derechos sexuales y reproductivos tradicionalmente se han trabajado \u00edntimamente vinculados, lo que representa uno de los principales problemas para el mantenimiento de las relaciones de inequidad en este campo. Puesto que el proceso de la reproducci\u00f3n humana est\u00e1 a\u00fan asociado principalmente a las mujeres, el vincular los derechos sexuales con los reproductivos lleva a que se mantenga la concepci\u00f3n de que para estas uno de los fines principales de la sexualidad, sino es que el m\u00e1s, es la reproducci\u00f3n. Concepci\u00f3n que viene a negar el derecho de las mujeres al deseo, al erotismo, al libre ejercicio de la sexualidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien ambos conceptos est\u00e1n relacionados con el derecho a la decisi\u00f3n sobre el cuerpo, es importante tener claras sus diferencias y su v\u00ednculo. El fin de la sexualidad no es otro que el placer, y su v\u00ednculo con la reproducci\u00f3n para las mujeres, se encuentra solamente en que es una de las posibles consecuencias de pr\u00e1ctica genital. La sexualidad se expresa y se ejerce muy independientemente de la reproducci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es la asociaci\u00f3n de la sexualidad con la reproducci\u00f3n y su ejercicio desde una \u00f3ptica masculina, la que la ha llevado a centrarse en la genitalidad, sobretodo en el coito, de ah\u00ed que se exagere su vinculaci\u00f3n. Es la reproducci\u00f3n, la que hasta antes de la fertilizaci\u00f3n asistida no pod\u00eda desvincularse de la sexualidad, y que hoy, incluso, se puede desarrollar de manera independiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, y con el objeto de manifestar su diferencia, es que abordar\u00e9 el concepto de derechos sexuales independientemente de los reproductivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Derechos sexuales<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lucha por el reconocimiento de los derechos sexuales se ha dado de manera clara y abierta a partir de las reivindicaciones feministas en el se\u00f1alamiento de la diferencia con que acceden a la sexualidad mujeres y hombres y en la b\u00fasqueda del reconocimiento de los deseos sexuales de las mujeres. Las reivindicaciones en torno a la libertad sexual se constituyeron en uno de los ejes principales de lucha del feminismo contempor\u00e1neo, al considerarlas como una de las condiciones necesarias para romper con la subordinaci\u00f3n de que son objeto las mujeres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, el reconocimiento de la sexualidad como un derecho, a finales del milenio, ha quedado a\u00fan como una tarea pendiente. Si bien se ha llevado un intenso debate en los acuerdos internacionales y en la IV Conferencia Mundial de la Mujer se reconoci\u00f3 que &#8220;<em>Los derechos humanos de la mujer incluyen su derecho a tener control sobre las cuestiones relativas a su sexualidad, incluida su salud sexual y reproductiva, y decidir libremente respecto de esas cuestiones, sin verse sujeta a la coerci\u00f3n, la discriminaci\u00f3n y la violencia. Las relaciones igualitarias entre la mujer y el hombre respecto de las relaciones sexuales y la reproducci\u00f3n, incluido el pleno respeto de la integridad de la persona exigen el respeto y el consentimiento rec\u00edprocos y la voluntad de asumir conjuntamente la responsabilidad de las consecuencias del comportamiento sexual<\/em>&#8221; (PA p 96, 1995), la redacci\u00f3n rebuscada y cautelosa del texto, que vuelve a relacionar la sexualidad con la reproducci\u00f3n, deja ver las dificultades que se enfrentaron para alcanzar este acuerdo. As\u00ed, el intento de colocar los conceptos de sexualidad y de derechos, juntos, no fue aceptado, ya que implicar\u00eda necesariamente llevar la sexualidad a un marco de protecci\u00f3n legal a la que muchos gobiernos no est\u00e1n dispuestos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien la representaci\u00f3n del gobierno mexicano en los foros internacionales, aunque ha sido muy activa en las discusiones, nunca ha tomado el micr\u00f3fono en la plenaria para manifestar su postura. Recientemente, en la evaluaci\u00f3n de los avances de los acuerdos de la  Conferencia de la  Mujer, estuvo mucho m\u00e1s abierto a manifestarse a favor de los derechos sexuales aunque ya no hubo oportunidad. A\u00fan as\u00ed, el debate en el que se han colocado los derechos sexuales ha llevado a que los organismos de estudio y trabajo de la sexualidad no soslayen ya este t\u00f3pico. Incluso, de las reuniones internacionales han surgido ya publicaciones y declaraciones que dan cuenta detallada del concepto, lo que constituyen herramientas importantes para su abordaje tanto en el campo te\u00f3rico y profesional, como en el trabajo pol\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed hoy podemos claramente afirmar que los derechos sexuales son un elemento fundamental de los derechos humanos. Abarcan el derecho a ejercer una sexualidad placentera, que es esencial en y por s\u00ed misma y, al mismo tiempo, es un veh\u00edculo fundamental de comunicaci\u00f3n y amor entre las personas. Los derechos sexuales incluyen el derecho a la libertad y la autonom\u00eda en el ejercicio responsable de la sexualidad (HERA, 1996).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las integrantes de HERA consideran que la promoci\u00f3n y ejercicio de los derechos sexuales acent\u00faan el respeto mutuo dentro de las relaciones interpersonales y aseguran que las personas sean capaces de disfrutar la sexualidad como una profunda intimidad entre los seres humanos, lo cual es esencial para el bienestar de los individuos, las parejas, las familias y la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed tambi\u00e9n, el respeto por los derechos sexuales como derechos humanos brinda la base para la eliminaci\u00f3n de la violencia contra las mujeres, que viola y atenta contra las libertades fundamentales de mujeres j\u00f3venes y adultas, abandon\u00e1ndolas al riesgo del acoso y el abuso sexual, la violaci\u00f3n, la prostituci\u00f3n y el maltrato conyugal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los derechos reproductivos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lucha por la defensa de los derechos reproductivos en el movimiento feminista contempor\u00e1neo ha tenido dos etapas centrales. La original, donde se buscaba el acceso libre a los m\u00e9todos anticonceptivos para las mujeres y la segunda, contra la imposici\u00f3n de estos m\u00e9todos que se acrecent\u00f3 de manera importante a partir de los a\u00f1os ochenta con la imposici\u00f3n de metas demogr\u00e1ficas como un \u00edndice de valoraci\u00f3n del desarrollo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta violentaci\u00f3n del derecho de las mujeres a decidir en torno a la reproducci\u00f3n, levant\u00f3 una gran discusi\u00f3n que llev\u00f3 a la clarificaci\u00f3n del concepto de salud reproductiva exigiendo una concepci\u00f3n hol\u00edstica del proceso, m\u00e1s all\u00e1 de la etapa reproductiva, m\u00e1s all\u00e1 de los programas de planificaci\u00f3n familiar y m\u00e1s all\u00e1 del proceso de embarazo y parto (Careaga, 1996).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8220;La salud reproductiva es un estado general de bienestar f\u00edsico, mental y social, y no de mera ausencia de enfermedades o dolencias, en todos los aspectos relacionados con el sistema reproductivo y sus funciones y procesos. En consecuencia, la salud reproductiva entra\u00f1a la capacidad de disfrutar de una vida sexual satisfactoria y sin riesgos y de procrear, y la libertad para decidir hacerlo o no hacerlo, cu\u00e1ndo y con qu\u00e9 frecuencia&#8221;<\/em> (POA p 7.2, 1994).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&#8220;La salud reproductiva est\u00e1 fuera del alcance de muchas personas de todo el mundo a causa de factores como: los conocimientos insuficientes sobre la sexualidad humana y la informaci\u00f3n y los servicios insuficientes y de mala calidad en materia de salud reproductiva, la prevalencia de comportamientos sexuales de alto riesgo; las pr\u00e1cticas sociales discriminatorias; las actitudes negativas hacia las mujeres y las ni\u00f1as; y el limitado poder de decisi\u00f3n que tienen muchas mujeres respecto de su vida sexual y reproductiva. En la mayor\u00eda de los pa\u00edses, los adolescentes son particularmente vulnerables a causa de la falta de informaci\u00f3n y de acceso a los servicios pertinentes. Las mujeres y los hombres de m\u00e1s edad tienen problemas especiales en materia de salud reproductiva, que no suelen encarase de manera adecuada&#8221;<\/em> (POA p 7.3 1994).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta definici\u00f3n de la salud reproductiva abri\u00f3 la perspectiva que anteriormente se hab\u00eda trabajado en los programas de planificaci\u00f3n familiar y posibilit\u00f3 la atenci\u00f3n anticonceptiva para todas las personas sexualmente activas, al mismo tiempo que oblig\u00f3 a que los servicios p\u00fablicos de salud contemplaran la necesidad de vigilar y acompa\u00f1ar el desarrollo de la persona para asegurar en lo posible una reproducci\u00f3n en las mejores condiciones, as\u00ed como vigilar, a lo largo de todo el ciclo vital, otras manifestaciones relacionadas con el sistema reproductivo que han sido causa de enfermedades y muerte para las mujeres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan as\u00ed se consider\u00f3 necesario llevar la discusi\u00f3n m\u00e1s all\u00e1, de tal manera que se lograran compromisos para favorecer y garantizar las decisiones reproductivas, lo que dio lugar al concepto de &#8220;derechos&#8221; reproductivos. &#8220;<em>Los derechos reproductivos se basan en el reconocimiento del derecho b\u00e1sico de todas las parejas e individuos a decidir libre y responsablemente el n\u00famero de hijos, el espaciamiento de los nacimientos y el intervalo entre \u00e9stos y a disponer de la informaci\u00f3n y de los medios para ello y el derecho a alcanzar el nivel m\u00e1s elevado de salud sexual y reproductiva. Tambi\u00e9n incluye su derecho a adoptar decisiones relativas a la reproducci\u00f3n sin sufrir discriminaci\u00f3n, coacciones ni violencia, de conformidad con lo establecido en los documentos de derechos humanos. Como parte de este compromiso, se debe prestar plena atenci\u00f3n a la promoci\u00f3n de relaciones de respeto mutuo e igualdad entre hombres y mujeres, y particularmente a las necesidades de los adolescentes en materia de ense\u00f1anza y de servicios con objeto de que puedan asumir su sexualidad de modo positivo y responsable&#8221;<\/em> (POA p 7.3, 1994).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos acuerdos, incluso quedaron enmarcados en una modificaci\u00f3n importante sobre los indicadores de desarrollo, al lograr que se eliminaran las metas demogr\u00e1ficas y se incluyera la condici\u00f3n de las mujeres, lo que dio entrada a la perspectiva de g\u00e9nero como el marco general que orienta la definici\u00f3n de las pol\u00edticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque las organizaciones feministas y de mujeres han dirigido muchos esfuerzos para alcanzar el respeto de los derechos reproductivos y la salud reproductiva para todas y todos, es muy importante aun, dise\u00f1ar estrategias para la demanda de estos derechos de parte de las mujeres y dise\u00f1ar estrategias orientadas a involucrar a los hombres en la responsabilidad de la reproducci\u00f3n y crianza de las hijas e hijos. Sin embargo, el trabajo en torno a la sexualidad y los derechos sexuales aun tiene un largo recorrido por hacer. Son pocas las organizaciones y agrupaciones que dirigen su atenci\u00f3n a este tema. Necesitamos invertir mayores esfuerzos en abrir espacios de discusi\u00f3n y literalmente sacar del caj\u00f3n el tema de la sexualidad que posibilite una vivencia m\u00e1s sana y placentera para todas las personas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Careaga, Gloria (1996) Las relaciones de g\u00e9nero en la salud reproductiva. M\u00e9xico. Comit\u00e9 de Maternidad sin Riesgos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">HERA (1996) Salud y Derechos Sexuales y Reproductivos de la Mujeres, Hojas de Acci\u00f3n. Nueva York.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Plataforma de Acci\u00f3n aprobada en la  IV Conferencia Mundial de la Mujer, Beijing, 1995. Naciones Unidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Programa de Acci\u00f3n adoptado en la Conferencia Internacional sobre la Poblaci\u00f3n y el Desarrollo, El Cairo, 1994. Naciones Unidas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gloria Careaga P\u00e9rezEl Cl\u00f3set de Sor Juana\/PUEG Los derechos sexuales y reproductivos tradicionalmente se han trabajado \u00edntimamente vinculados, lo que representa uno de los principales problemas para el mantenimiento de las relaciones de inequidad en este campo. 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